Autor: Ramon Prats

  • ¿Cómo limpiar y mantener las prótesis dentales?

    ¿Cómo limpiar y mantener las prótesis dentales?

    Com vam veure en un article anterior, el uso de las prótesis dentales requiere de un proceso de adaptación. Durante este proceso las prótesis se asientan en las encías y los pacientes se adaptan a lo que no deja de ser un cuerpo extraño para la boca, lo que requiere un cierto tiempo para asimilarlas.

    Pero muchas personas usuarias de estos dispositivos se preguntan, ¿cuál es el mejor modo de asegurar el buen mantenimiento de las prótesis dentales? Y lo primero que debemos tener presente es que, tras la colocación y ajuste de las prótesis, son las personas usuarias quienes desempeñan el papel clave en su adecuada limpieza y mantenimiento.

    Un factor fundamental es entender que la placa bacteriana se forma y se deposita en las dentaduras postizas igual que en los dientes naturales. Por tanto, el consejo que siempre damos desde Lura Care es llevar a cabo un buen cuidado de su higiene después de cada comida, que puede llevarse a cabo de diversos modos.

    La más sencilla es, como primer paso, eliminar la suciedad visible mediante su limpieza con un cepillo de dientes de dureza media y jabón neutro o detergente lavavajillas.

    Para hacerlo, recomendamos no cepillar la superficie de apoyo de la dentadura postiza que está en contacto con las encías, sino limpiarla con los dedos bajo el grifo. Tras un aclarado a fondo, la dentadura debe higienizarse con pastillas antibacterianas durante el tiempo indicado.

    Es recomendable hacer la limpieza en el lavabo con un poco de agua en el fondo o con un paño suave, para evitar que la dentadura se caiga accidentalmente y se rompa. Y, al menos una vez al día, recomendamos utilizar un cepillo de dientes suave o una gasa con un poco de colutorio para frotar suavemente las encías donde descansa la dentadura.

    Mediante este procedimiento se eliminan las células muertas y los microorganismos que se hayan podido formar bajo la dentadura, a la vez que estimulamos la nutrición y conservación de los tejidos blandos.

    También es importante el modo como se guardan las prótesis cuando no se utilizan. La forma más sencilla es guardarlas envueltas en un pañuelo de papel húmedo dentro de una caja vacía con tapa.

    En contra de lo que se cree de forma común, no deben dejarse en un vaso con agua, ya esto que favorece la proliferación de microorganismos invisibles en la resina.

    Debemos además tener presente que es importante descansar del uso de las prótesis durante unas horas cada día. Con ello se reduce el riesgo de aparición de una inflamación llamada estomatitis, y que podría ocasionar molestias.

    A Lura Care aconsejamos a nuestros pacientes no llevar la prótesis durante 8 de cada 24 horas, es decir, descansar durante la noche, para preservar una óptima salud bucodental.

    Este periodo de descanso permite a los tejidos de la boca descansar de la presión de la prótesis, y protege la boca de la posible acción de microorganismos que pueden formarse bajo la dentadura donde hay poco oxígeno.

    Si se siguen estas sencillas instrucciones sobre cómo limpiar y mantener las prótesis dentales, las personas usuarias podrán tener una óptima adaptación a su nueva dentadura y lograrán prolongar al máximo su duración. Y con ello, podrán disfrutar de una buena salud oral que contribuirá de forma determinante a preservar su salud general, bienestar y calidad de vida.

  • La nutrición como aliada de nuestra salud oral

    La nutrición como aliada de nuestra salud oral

    La nutrición desempeña un papel fundamental en la vida de las personas. Además de constituir una fuente de energía y de su importancia para el correcto funcionamiento general del organismo, una nutrición saludable y equilibrada contribuye de forma determinante a la protección de nuestra salud bucodental.

    Tradicionalmente, se asocia una buena salud de nuestros dientes y encías con unos adecuados hábitos de higiene y con un suficiente aporte de flúor. Pero estos aspectos son en ocasiones difíciles de mantener en niños y en personas mayores.

    Por ello, en ambos grupos de edad es fundamental desarrollar unos hábitos dietéticos adecuados que nos ayuden a mantener una boca saludable, evitando la aparición de càries y de periodontitis o enfermedad de las encías, entre otras alteraciones.

    La ingesta de alimentos nutritivos propicia que los tejidos de la boca sean más resistentes a las infecciones, de modo que evitamos una de las principales amenazas para los dientes y las encías.

    La base de la dieta deberían ser las proteínas que encontramos en alimentos como la carne, el pescado o los huevos, las vitaminas que podemos obtener de frutas y verduras frescas, y los minerales presentes en los lácteos como la leche, el queso y los yogures.

    Mención especial merecen las frutas y verduras crujientes, como por ejemplo las manzanas o las zanahorias, ya que nos aportan un doble beneficio. Además de ser ricas en vitaminas y minerales, nos ayudan a limpiar los dientes y estimular la producción de saliva, que contribuye a neutralizar los ácidos presentes en la boca.

    Sin embargo, a medida que nos hacemos mayores se dan una serie de cambios a nivel de la boca y dientes, que debemos tener en cuenta a fin de adoptar las medidas necesarias que permitan preservar una buena salud bucodental.

    Uno de estos cambios habituales asociados a la edad es la xerostomia o disminución de las secreciones salivales. Esta alteración propicia que se reduzcan los efectos protectores de la saliva en la cavidad bucal, con lo que se incrementa la probabilidad de sufrir càries u otras alteraciones como la disfàgia.

    Además, en las personas mayores es muy común la presencia de patologías simultáneas que requieren de plurimedicación. Medicamentos como los antidepresivos, los ansiolíticos, los antipsicóticos o los diuréticos, así como los orientados a controlar la hipertensió o favorecer la broncodilatación, suelen tener como efecto secundario una disminución en la producción de saliva.

    Por este motivo una adecuada hidratación, unida a una alimentación sana y equilibrada, son fundamentales para preservar la salud bucodental. Y, por el contrario, una insuficiente ingesta de líquidos y una alimentación inadecuada pueden llegar a afectar la capacidad funcional de la boca y favorecer el desarrollo de diversas enfermedades bucodentales.

    Debemos tener presente además que el edentulisme o pèrdua de dents y los reemplazos con dentaduras, ya sean totales o parciales, pueden ocasionar problemas en la funcionalidad de la boca a la hora de masticar, morder o tragar la comida, lo que puede tener un impacto directo en la dieta y en el estado nutricional de la persona.

    En este sentido, desde Lura Care recomendamos seguir una serie de consejos para una buena adaptación a las prótesis. Además de las medidas específicas para la adaptación en boca de las dentaduras, orientadas a su buen ajuste y a la reducción de las posibles molestias, debemos tener presente el papel que desempeña la alimentación.

    Nuestra recomendación es seguir una serie de fases de alimentación durante el proceso de adaptación a las dentaduras, empezando por una dieta ligera con alimentos líquidos y semilíquidos tras la colocación en boca, e ir incorporando otros alimentos hasta poder volver a seguir una dieta normal y completa al cabo de unos pocos días.

    Como hemos visto, el papel de la nutrición es esencial para la salud oral, especialmente en el caso de las personas mayores y de la confluencia con otras patologías. Una dieta equilibrada, junto a unos adecuados hábitos de higiene regulares y a las revisiones odontológicas periódicas, serán nuestras mejores aliadas para poder mantener una óptima salud de nuestra boca y dientes.

  • ¿Cómo afecta la diabetes a nuestra salud oral?

    Com afecta la diabetis a la nostra salut oral?

    La Diabetis Mellitus és una malaltia crònica, que constitueix un important problema de salut pública degut a la seva elevada prevalença. Segons el IDF Diabetis Atles publicat per la International Diabetis Federation, el 10,5% dels adults entre 20 i 79 anys viuen amb aquesta malaltia, és a dir, 537 milions de persones. I les projeccions apunten que aquesta xifra s'elevarà a 643 milions el 2030 i fins a 783 milions per a l'any 2045.

    Si bé el tipus 1 és d'origen genètic, a la diabetis tipus 2 influeixen l'estil de vida i el procés d'envelliment, de manera que les persones d'edat avançada tenen més risc de patir-la. Les complicacions derivades de la diabetis poden comportar múltiples afeccions, com ara atacs cardíacs, disfunció renal, amputació d'extremitats, ceguesa, problemes neurològics i danys als nervis perifèrics.

    A més, en més del 90% dels pacients diabètics es produeixen manifestacions orals. L'evidència científica indica que la diabetis fa malbé severament els teixits orals causant trastorns com malaltia periodontal, edentulisme o pèrdua de dents, xerostomia, càries, síndrome de la boca ardent, disfunció de les glàndules salivals, retard en la curació i cicatrització de les ferides, liquen pla, llengua geogràfica y candidiasi oral.

    També cal assenyalar que la relació entre la periodontitis i la diabetis és bidireccional. Això implica que tractant la malaltia de les genives estem causant directament una millora a la glucèmia de la persona diabètica, i per tant a la millora dels símptomes derivats d'aquesta malaltia.

    Malauradament, la majoria de les persones diabètiques desconeixen l'impacte que té aquesta malaltia en la salut oral. Només un petit percentatge visita periòdicament el dentista per sotmetre's a revisions, sobretot si es tracta de persones grans que viuen en residències i tenen mobilitat reduïda.

    Un dels aspectes fonamentals que hem de tenir present és el retard en la curació de les lesions orals i la cicatrització que pateixen els pacients diabètics. Això és degut, entre altres factors, a una reduïda resposta cel·lular i angiogènesi, una incorrecta producció de factors de creixement i un insuficient reg sanguini.

    Molts d'aquests factors es troben alterats als pacients amb diabetis no controlada, i alhora afecten procediments odontològics que requereixen cicatrització o curació.No obstant, els pacients que la tenen controlada gràcies a la medicació hipoglucèmica no solen presentar un major risc de retard en la cicatrització després d'una extracció dental.

    Per aquests motius, el maneig dental de pacients diabètics requereix especial atenció en el pla de tractament i com dur-lo a terme, especialment el posttractament quan s'ha realitzat alguna cirurgia. Això és perquè els pacients solen tenir complicacions en la curació de les ferides orals, podent arribar aquestes a ulcerar-se o fins i tot provocar infeccions sistèmiques.

    Hem de considerar també que la diabetis està associada a una deficient regeneració òssia, que augmenta el risc de fractura i la osteoporosi. Per aquest motiu, a l'atenció d'aquests pacients és fonamental cooperar proactivament amb el metge de referència per assegurar tractaments periodontals i implantològics a llarg termini.

    En relació amb els tractaments, és interessant esmentar que hi ha evidències que el àcid hialurònic al 0,8% aplicat a l'alvèol després de l'extracció millorava la curació de la ferida en els pacients amb diabetis no controlada, especialment els primers dies després del procediment.

    En l'atenció d'aquests pacients, a Lura Care considerem recomanable la profilaxi antibiòtica abans de procediments dentals invasius en pacients amb diabetis tipus 1, i vigilar que la glucèmia no sigui més gran de 170mg/dl per minimitzar el risc de patir complicacions.

    Però no podem oblidar-nos que la prevenció és el més important. Els canvis en l'estil de vida com el control de glucosa en sang i les pràctiques d'autocura, i visitar regularment el dentista per revisions periòdiques amb èmfasi en el tractament periodontal, poden prevenir efectivament les complicacions orals derivades de la malaltia.

    En aquest sentit és important també considerar el reforç de les instruccions de cura i higiene oral, així com la profilaxi amb ultrasons i els curetatges, que han demostrat la seva efectivitat millorant els controls glucèmics entre els pacients diabètics.

    Com a conclusió general, és molt important que la nostra gent gran amb diabetis se sotmeten a un examen regular per part d'un odontòleg. I seria òptim que aquest professional formi part d'un equip multidisciplinari, que treballi de manera coordinada per ajudar les persones diabètiques a millorar tant la salut general com la salut bucodental.

  • Consejos para una buena adaptación a las prótesis dentales

    Consejos para una buena adaptación a las prótesis dentales

    Las prótesis dentales son dispositivos médicos destinados a restaurar o mejorar determinadas funciones que se han perdido como consecuencia del edentulismo o pérdida de piezas dentales. Entre ellas, podemos destacar el restablecimiento o la mejora de una adecuada función en la trituración de alimentos, la mejora en el habla debida a la restitución de la capacidad de articular fonemas, o el hecho de contribuyen a devolver al rostro un aspecto más natural y juvenil.

    Todas estas mejoras tienen un innegable impacto positivo. Por un lado, en la salud, ya que las prótesis permiten mantener una alimentación normalizada y evitar la necesidad de dietas trituradas. Y, por otra parte, en cuanto a la mejora del estado de ánimo, ya que la ausencia de dientes puede favorecer el retraimiento social debido a los sentimientos de vergüenza por las dificultades en el habla o por tener que mostrar la propia sonrisa.

    No obstante, debemos tener presente que hay un periodo de adaptación en el que pueden producirse molestias o sensación de incomodidad. Por muy bien fabricadas que estén, las prótesis representan un cuerpo extraño para la boca, por lo que se tarda un tiempo en asimilarlas, es decir, en dejar de notarlas. Por lo tanto, es posible que durante los primeros días se presenten algunas molestias transitorias y que remiten con el paso de los días.

    Uno de los cambios más frecuentes es el incremento de la producción de saliva por el denominado ‘efecto caramelo’, debido a que nuestro cerebro piensa que la prótesis es un cuerpo extraño que debe expulsar.

    Además, pueden presentarse alteraciones en el sentido del gusto, especialmente en el caso de las prótesis superiores que recubren el paladar, ya que esto altera la capacidad de nuestro cerebro para ‘entender’ los sabores.

    Es frecuente asimismo sufrir ciertas molestias en el habla, como consecuencia de que la lengua, los labios y las mejillas deben aprender a articular palabras con los nuevos dientes, y esto requiere un periodo de adaptación.

    En ocasiones algunos pacientes pueden tener también sensación de náuseas, debido al contacto de la lengua con las nuevas partes de la prótesis, pero es importante entender que es trata de una condición pasajera.

    Y es posible que se produzcan determinadas sensaciones de dolor durante los primeros días. Las prótesis sólo se asientan en las encías mediante el uso hasta que encuentran su posición definitiva, un proceso durante el que pueden aparecer puntos de dolor que requieren ciertos retoques tras la colocación.

    Una vez finalizada la fase de visitas posteriores a la colocación, en Lura Care recomendamos a nuestros pacientes realizar controles generales de las prótesis cada seis meses. En ellos, llevamos a cabo el seguimiento del proceso de adaptación y valoramos la necesidad de realizar rebases para adaptar las prótesis al cambio lento y progresivo de la boca.

    Además de los propios ajustes de las prótesis dentales, para una óptima adaptación es fundamental seguir una dieta adecuada. En Lura Care recomendamos a nuestros pacientes que durante los dos o tres primeros días sigan una dieta ligera con alimentos líquidos y semilíquidos, como caldo, batidos o purés.

    A lo largo de los días siguientes, hasta el sexto o séptimo día, se puede pasar a una dieta con alimentos blandos, como la carne picada o las verduras hervidas. Tras este periodo, ya se puede seguir una dieta normal y completa.

    Y no queremos dejar de mencionar la importancia que tiene una alimentación sana y equilibrada para preservar tanto la salud general como la de nuestra boca y dientes. La base de la dieta deberían ser las proteínas que encontramos en alimentos como la carne, el pescado o los huevos; las vitaminas que podemos obtener de frutas y verduras frescas, y los minerales presentes en los lácteos como la leche, el queso y los yogures.

    Durante el proceso de adaptación a las prótesis dentales, especialmente en personas mayores o dependientes, el apoyo de los familiares y cuidadores resulta fundamental. Las personas mayores suelen afrontar retos adicionales, como la necesidad de supervisión constante para garantizar que sigan las recomendaciones alimenticias y asistan a las revisiones necesarias.

    Además, el cuidado de personas mayores implica brindar un acompañamiento emocional que les permita afrontar con mayor confianza este periodo de cambio. Este apoyo no solo facilita la integración de las prótesis en su día a día, sino que también refuerza su bienestar general, mejorando tanto su calidad de vida como su estado anímico.

    Des de Lura Care recomendamos seguir esta serie de sencillos consejos para una buena adaptación a las prótesis dentales, que constribuirán en gran medida a facilitar que se pueda disfrutar de las nuevas dentaduras lo antes posible, y hacerlo además durante mucho tiempo.

  • La salud bucodental frente a la enfermedad de Alzheimer

    La salud bucodental frente a la enfermedad de Alzheimer

    La enfermedad de Alzheimer es una patología que la Organización Mundial de la Salud (OMS) considera como la nueva epidemia del siglo XXI. Las estimaciones indican que afecta a más de 55 millones de personas a nivel mundial, y las proyecciones apuntan a que la cifra podría elevarse hasta los 139 millones de personas afectadas en 2050 si no se produce un cambio sustancial en la tendencia de crecimiento.

    El Alzheimer supone en torno al 70% de todos los casos de demencia, por lo que se erige como su principal causa, y por ende como una de las principales enfermedades generadoras de situaciones de gran dependencia entre las personas mayores. Y como hemos visto en el caso de otras patologías, una adecuada salud bucodental se posiciona como una medida de prevención para contribuir a la salud general de las personas, y en concreto ante el desarrollo de esta enfermedad.

    Según datos de la Confederación Española de Alzheimer (CEAFA), en España hay aproximadamente 1,2 millones de personas afectadas, aunque se considera que en realidad afecta a cerca de 5 millones de personas. Esto se debe a que tiene un importante impacto no solo entre las personas que padecen la enfermedad, sino en sus familias y en las personas cuidadoras que las atienden.

    Si bien las causas etiológicas de Alzheimer no se conocen con exactitud, en los últimos años han aparecido diversas evidencias que apuntan a la relación entre las enfermedades de las encías y el desarrollo de la demencia.

    Diversas investigaciones han apuntado a que la inflamación crónica originada a nivel del sistema inmunológico para combatir la periodontitis, podría inducir procesos neuroinflamatorios que causan cambios en el sistema nervioso, favoreciendo una mayor propensión a la degeneración neuronal.

    Debemos tener presente además que la relació entre la periodontitis i el Alzheimer és bidireccional. El deterioro cognitivo progresivo asociado a las demencias afecta a aspectos como la memoria, la planificación de tareas o el uso de objetos cotidianos, lo que dificulta enormemente poder mantener unos hábitos de higiene oral adecuados, y puede repercutir de forma negativa en el desarrollo de la enfermedad.

    Además de los evidentes problemas a nivel de prevención y hábitos higiénicos, hay otro aspecto que no podemos obviar, y es el de la dificultad de acceso de las personas con demencia a los servicios del odontólogo, que impide que miles de ellas puedan disponer de la atención que precisan.

    Nuestra experiencia en Lura Care, como única compañía exclusivamente dedicada a los servicios de salud bucodental en residencias y centros de día, nos permite conocer de primera mano las enormes dificultades que supone desplazar a una persona con demencia hasta la consulta de un odontólogo.

    Además, tenemos conocimiento de situaciones en las que muchos profesionales de la odontología rechazan atender a estos pacientes, debido a la complejidad que suponen por las situaciones de ansiedad o por la incomprensión y la resistencia de los pacientes a los tratamientos.

    La mayor longevidad conllevará un incremento de las demencias, y por ende de las situaciones de dependencia en nuestro país. Y el sistema de salud público no dispone de recursos suficientes para atender las necesidades en salud bucodental de todas estas personas, ni ahora ni en el futuro.

    Por eso, en Lura Care estamos comprometidos a ser parte de la solución a este fenomenal reto sanitario y social. Y lo hacemos desarrollando un modelo innovador que proporciona atención bucodental domiciliara, domicil con todas las garantías sanitarias y adaptada a las capacidades físicas, mentales y emocionales de los pacientes.

    Porque hay miles de personas mayores dependientes desatendidas que ven condicionadas su salud y bienestar. Y creemos firmemente que merecen soluciones adaptadas que garanticen su derecho a mejorar su calidad de vida, estén donde estén y sea cual sea su condición.

  • ¿Contribuye la periodontitis al desarrollo del glaucoma?

    ¿Contribuye la periodontitis al desarrollo del glaucoma?

    A lo largo de los últimos años se han producido importantes avances a nivel de las evidencias científicas que indican que la periodontitis o enfermedad de las encías, consistente en la inflamación e infección de los ligamentos y huesos que sirven de soporte a los dientes, comparte mecanismos patogénicos con otras condiciones sistémicas, afectando al estado y el funcionamiento del organismo en múltiples aspectos.

    En artículos anteriores hemos podido ver cómo los trastornos de la salud de la boca y dientes guarda relación con múltiples patologías, pueden favorecer la aparición y desarrollo de síndromes geriátricos, afectar al tratamiento de la hipertensión,  o incluso favorecer el desarrollo de demencias como la malaltia d'Alzheimer, entre otras afecciones.

    En línea con estas investigaciones, se han publicado diversos estudios que apuntan a la relación entre la periodontitis i el glaucoma, un conjunto de enfermedades que pueden dañar el nervio óptico y que constituyen la principal causa de ceguera entre las personas mayores de 60 años.

    El glaucoma es una neuropatía óptica progresiva y crónica, causada por un mal funcionamiento del ángulo de drenaje del humor acuoso del ojo, el líquido presente entre las cámaras anterior y posterior del globo ocular y que sirve para nutrir y oxigenar las estructuras sin aporte de sangre, como el cristalino y el iris.

    El ojo produce humor acuoso constantemente, que fluye y debe drenarse en la misma cantidad que se genera a través de un área llamada ángulo de drenaje. Cuando este drenaje no se lleva a cabo adecuadamente, la presión interior del ojo aumenta y puede ocasionar daños en el nervio óptico.

    Si bien la sintomatología del glaucoma es variada, los síntomas más comunes entre las personas mayores son las molestias y enrojecimiento de los ojos, la disminución de la agudeza visual, les cefaleas, la visión borrosa, la percepción de brillos, puntos luminosos, destellos o halos en la visión, o la aparición aleatoria de puntos ciegos en el campo de visión.

    Pero, ¿existe relación entre la salud bucodental y la aparición del glaucoma? Un estudio piloto desarrollado en la SUNY Downstate Health Sciences University constató que los pacientes con glaucoma de ángulo abierto, el tipo más común y caracterizado por su evolución gradual, tienen menos dientes y una mayor cantidad de estreptococos en la cavidad bucal. En la misma línea, otro trabajo desarrollado en colaboración por investigadores de varias universidades asoció la pérdida dental y el diagnóstico de enfermedad periodontal con un mayor riesgo de glaucoma de ángulo abierto.

    Más recientemente, y basándose en la identificación de nuevos mediadores inflamatorios implicados en afecciones médicas crónicas asociadas con la periodontitis, un nuevo estudi publicat al Cureus Journal of Medical Science establece la posibilidad de que las enfermedades periodontales pueden ser un factor de riesgo adicional en el desarrollo de enfermedades oculares como la uveítis, la retinopatía diabética, la degeneración macular relacionada con la edad o el glaucoma.

    De nuevo, las evidencias científicas confirman que la salud bucodental guarda relación con otros muchos trastornos a nivel sistémico, por lo que puede afectar al estado general de salud. Y esto adquiere una especialmente en el caso de las personas mayores, en las que nos encontramos muy habitualmente con un mayor número de pluripatologías y un aumento de la cronicidad.

    Las enfermedades oculares como el glaucoma pueden suponer un importante impacto en la salud de cualquier persona, y una causa de situaciones de dependencia en los casos en los que se produzca una pérdida importante de visión. Pero en el caso de las personas en situaciones previas de dependencia y/o con problemas de movilidad las consecuencias pueden ser todavía más graves, ya que pueden propiciar un mayor deterioro de la autonomía o incluso su pérdida total.

    Por este motivo, y dada la elevada prevalencia de la periodontitis entre las personas mayores que viven en residencias, desde Lura Care queremos concienciar sobre la necesidad de llevar a cabo revisiones odontológicas periódicas y de fomentar los hábitos de higiene bucodental entre los residentes, a fin de prevenir la aparición o el agravamiento de otras patologías ya existentes, y de preservar no solo la salud, sino también la calidad de vida de los residentes.

  • Síndromes geriátricos y salud bucodental

    Síndromes geriátricos y salud bucodental

    A medida que envejecemos, en nuestro cuerpo se producen cambios tanto a nivel cognitivo como fisiológico, asociados al proceso natural del envejecimiento y que se producen a un ritmo muy variable según la persona. No obstante, bajo la denominación de síndromes geriátricos se incluyen toda una serie de cuadros clínicos de diversa etiología resultantes de la conjunción de enfermedades de alta prevalencia entre las personas mayores. O, dicho de otro modo, son trastornos multifactoriales que no encajan en una sola categoría diagnóstica.

    Estos síndromes geriátricos frecuentemente derivan en una incapacidad funcional o social, que se ve reflejada en un menoscabo de la autonomía personal y calidad de vida de las personas afectadas. Se ven favorecidos por una serie de factores como la edad avanzada, el deterioro funcional y cognitivo o les dificultades de movilidad, que predisponen a la vulnerabilidad y pueden ser factores desencadenantes de su aparición.

    En muchas ocasiones, es posible abordar la potencial aparición de estos síndromes a través de medidas de prevención. El principal problema para ello es que con frecuencia no se diagnostican adecuadamente, a lo que hay que añadir la dificultad de que, en la mayoría de ocasiones, su tratamiento requiere un abordaje multidisciplinar para poder dar respuesta a una gran variedad de aspectos.

    Muchos de los síndromes geriátricos están asociados a los trastornos de la movilidad. Por ejemplo, el riesgo de caídas aumenta con la edad, y con ello la probabilidad de fracturas y traumatismos craneoencefálicos, así como el temor a sufrir nuevas caídas.

    El deterioro funcional propiciado por la concurrencia de múltiples enfermedades, o la sarcopenia, caracterizada por una pérdida progresiva y generalizada de la masa y fuerza del músculo esquelético, son otros síndromes que se asocian a un mayor riesgo de mortalidad, morbilidad e institucionalización de las personas afectadas.

    Existen muchos otros síndromes que pueden afectar a la salud y la calidad de vida de las personas mayores de forma muy significativa. Entre ellos destacan el deterioro cognitivo, la depressió, la incontinencia urinaria i la incontinencia fecal, el estreñimiento, o les úlceras por presión. Pero queremos centrarnos en una serie de cambios fisiológicos que se ven asociados al riesgo de malnutrición, y en los que la salud bucodental preventiva puede desempeñar un papel crucial.

    Según datos de la Sociedad Española de Nutrición Clínica y Metabolismo (SENPE), más del 5% de la población española padece malnutrición asociada tanto a la obesidad como a la desnutrición. Se trata de un fenómeno con una mayor prevalencia entre las personas de edad avanzada, principalmente debido a cambios fisiológicos en la boca, el aparato digestivo y el sistema nervioso.

    Uno de los aspectos que puede propiciar de forma significativa la malnutrición de los mayores es el edentulisme o pèrdua de dents, que puede deberse a múltiples factores y suponer una gran dificultad para morder o masticar la comida. Esto puede tener un impacto directo en la dieta y en el estado nutricional de la persona debido a la necesidad de incorporar alimentos triturados en forma de purés, salsas o batidos, que pueden propiciar alteraciones tanto a nivel bucodental como digestivo.

    Podemos mencionar entre estos factores la recessió gingival o retracción gradual de las encías asociada a la edad, la candidiasi oral consistente en una infección fúngica propiciada por la alteración en las barreras físicas o las defensas del paciente, o la estomatitis protésica o inflamación crónica de la mucosa oral en contacto con las prótesis removibles.

    También cabe mencionar la xerostomia o sequedat bucal, una disminución en la producción de saliva debida a alteraciones en el funcionamiento de las glándulas salivales. Su presencia prolongada puede favorecer la aparición de trastornos como la disfàgia o dificultat per empassar, un trastorno que supone la principal causa de desnutrición geriátrica en España. La disfàgia impide el aporte suficiente de nutrientes y agua, y conlleva el riesgo añadido de que los alimentos y las secreciones digestivas puedan alcanzar las vías respiratorias e incluso los pulmones.

    Existen abundantes evidencias que indican que la salud oral y la nutrición mantienen una relación multifacética. Y a tenor de la importancia de una adecuada alimentación para preservar la salud general de las personas mayores, desde Lura Care recomendamos mantener una nutrición adecuada, unos buenos hábitos de higiene y un seguimiento del estado de la salud bucodental de los mayores. Todos ellos son aspectos clave para prevenir la aparición de varios de los síndromes geriátricos que puedan afectar a su bienestar y calidad de vida.

  • La importancia de la hidratación en la salud de las personas mayores

    La importancia de la hidratación en la salud de las personas mayores

    El cuerpo de las personas adultas está formado por entre un 50 y un 65% de agua aproximadamente, por lo que una adecuada hidratación es fundamental para el adecuado funcionamiento de nuestro organismo. El agua está presente en el interior de la mayoría de células, en el espacio intercelular, en la sangre, y en líquidos de enorme importancia para nuestro organismo como el sudor, la saliva o las lágrimas.

    El agua desempeña por tanto un papel clave para mantener en funcionamiento una gran diversidad de sistemas, contribuyendo a la regulación de la temperatura corporal, la hidratación y elasticidad de la piel, la adecuada digestión de los alimentos, o la lubricación de las articulaciones y órganos de nuestro cuerpo.

    A lo largo de un día de actividad normal, las personas perdemos agua de forma continua de diversas formas. Actividades tan básicas como la respiración, la transpiración, la micciones y las evacuaciones propician pérdidas diarias de entre 2 y 2,5 litros de agua. Y no solo eso, sino que esta también va acompañada de la pérdida de electrolitos y minerales como el calcio, el sodio o el flúor, micronutrientes esenciales presentes en la estructura de muchos tejidos.

    Si el organismo no recibe un aporte suficiente de agua para compensar estas pérdidas, puede compensarlo mediante el traslado del agua interna de nuestras células a nuestra sangre. Pero si no reponemos los niveles podemos sufrir el fenómeno de la deshidratación, que se define como un déficit agudo del nivel de agua corporal que conlleva una interrupción de los procesos metabólicos.

    A situaciones de deshidratación se produce un descenso del nivel de agua en la sangre, lo que origina dificultades circulatorias, y que los órganos y músculos no reciban un aporte suficiente de nutrientes y oxígeno para poder seguir funcionando con normalidad.

    La deshidratación leve se carateriza por una sintomatología asociada a la sed, los dolores de cabeza, la sensación de debilidad, los mareos y la fatiga, y en determinados casos puede darse también somnolencia. En la deshidratación moderada se presenta sensación de sequedad bucal, incremento del pulso, pérdida de elasticidad de la piel, y disminución del volumen de orina.

    Y si se llega a situaciones de deshidratación severa, los síntomas se agravan y pueden llegar a presentar un incremento de la frecuencia cardíaca y la tasa respiratoria, hipotensión, inexistencia de orina, debilidad, espasmos musculares, vómitos, e incluso alteraciones del estado mental y delirios.

    Debemos tener muy presente que la deshidratación es una de las causas frecuentes de hospitalización en personas mayores de 65 años. Si bien de forma natural se produce una disminución de la sensación de sed asociada a la edad, las situaciones de dependencia, los problemas de movilidad, las dificultades visuales y las alteraciones cognitivas propician a menudo que las personas mayores, y muy especialmente aquellas que viven en residencias, no ingieran una cantidad suficiente de agua.

    Por otra parte, trastornos como la disfagia o dificultad en la deglución, o la xerostomia o sequedat bucal, que en muchas ocasiones se debe a efectos secundarios de los tratamientos farmacológicos prescritos a los residentes, pueden suponer una dificultad añadida para lograr mantener unos niveles óptimos de hidratación entre las personas mayores.

    Es por tanto clave beber entre 2 y 3 litros de agua al día, así como reponer nutrientes esenciales para el correcto funcionamiento del organismo, y para ello es fundamental un aporte suficiente a través de la ingesta de bebidas y alimentos. A través de las bebidas se realiza la aportación de en torno a un 75- 80% del agua necesaria, mientras que el 20-25% restante procede de los alimentos.

    Para lograr una suficiente ingesta de agua por parte de las personas mayores pueden tomarse medidas como ofrecer líquidos de forma rutinaria a lo largo del día, asegurar la ingesta de agua con las comidas, acompañar las tomas de medicación con un mínimo de 180 mililitros de agua, y evitar los diuréticos en la medida de lo posible.

    Y especialmente durante estaciones calurosas como el verano, es también importante adoptar algunas medidas de prevención para evitar la deshidratación, como limitar la exposición a la luz solar, especialmente durante las horas centrales del día, y protegerse del sol mediante elementos que eviten el contacto directo, como sombreros o sombrillas.

  • ¿Podemos prevenir el riesgo de sufrir cáncer oral?

    ¿Podemos prevenir el riesgo de sufrir cáncer oral?

    Com vam veure en un article anterior, el cáncer oral y orofaríngeo es uno de los 10 cánceres de mayor frecuencia en el mundo, y los tumores de la cavidad oral suponen en torno al 4% del total de los tumores malignos. Pero, ¿cuáles son los principales factores de riesgo para el desarrollo de este tipo de patología, y cómo podemos prevenirlo?

    En primer lugar, debemos entender qué son los factores de riesgo. Un factor de riesgo se considera cualquier aspecto que aumenta la probabilidad de desarrollar un cáncer, por lo que, si bien influyen en su desarrollo, no suelen ser causa directa del mismo.

    Las causas que pueden favorecer la aparición de un cáncer son muy diversas, pero podemos diferenciar entre factores como la edad o el género, sobre los que no podemos influir, y las asociadas a nuestros hábitos y estilo de vida, que sí podemos modificar para llevar a cabo un abordaje preventivo.

    En relación a nuestros hábitos y estilo de vida, los principales factores que influyen en la probabilidad de desarrollar un cáncer oral y orofaríngeo son el consumo de tabaco y alcohol. Según la American Cancer Society en torno al 85% de los casos de cáncer de cabeza y cuello están directamente relacionados con el consumo de tabaco, por lo que se sitúa como el principal factor de riesgo.

    El tabaquismo incrementa la probabilidad de padecer cáncer en la cavidad oral, faringe, laringe y esófago, además de favorecer la aparición de otras alteraciones como la gingivitis, la destrucción de la cavidad ósea alrededor de los dientes y pérdida de los dientes.

    El segundo factor de riesgo es el consumo de alcohol. La investigación epidemiológica indica que el 90% de los casos de càncer oral se deben al consumo combinado de alcohol y tabaco, y que en torno al 70% de los pacientes son grandes consumidores de alcohol.

    La higiene bucal y cuidado dental guardan asimismo relación con el cáncer, ya que su déficit incrementa la probabilidad de la aparición de alteraciones tumorales. También es importante señalar que la irritación continuada producida por las prótesis mal ajustadas puede suponer un factor de riesgo, especialmente si van asociadas al consumo de tabaco y alcohol.

    Mantener una nutrición saludable y equilibrada también es importante como medida preventiva. Las dietas con bajo contenido en frutas y verduras, así como los déficits de vitamina A, pueden contribuir al desarrollo del càncer oral.

    Por otra parte, podemos mencionar otros factores más difícilmente controlables. La infección por el virus del papiloma humano (HPV), que ha experimentado un importante auge a lo largo de los últimos años, incrementa el riesgo de padecer cáncer orofaríngeo.

    La edad también influye. Pese a que este tipo de tumores tienen una media de aparición superior a los 50 años, las cifras indican que a lo largo de los últimos años se observa un incremento del número de casos en pacientes con edades por debajo de los 40 años.

    También el género es un factor de riesgo, ya que la epidemiología indica que los hombres son más propensos que las mujeres a desarrollar este tipo de tumores. Pese a que tradicionalmente ha sido un tipo de cáncer mayoritariamente masculino, el aumento del tabaquismo entre las mujeres ha propiciado que las cifras se hayan ido equiparando.

    Pese a la gran variedad de factores que hemos visto, para la prevención del cáncer orofaríngeo hay un elemento fundamental: las revisiones periódicas con un odontólogo, como las que en Lura Care llevamos a cabo de forma gratuita y sin compromiso a los residentes y usuarios de los centros con los que colaboramos.

    Los exámenes de la cavidad oral por parte de un profesional cualificado permiten detectar a tiempo este tipo de alteraciones, que en muchas ocasiones se presentan como pequeñas úlceras, bultos i heridas de tonalidades rojizas o blanquecinas que no se deben a lesiones de origen externo.

    Por regla general, podemos considerar que cuando estas alteraciones no mejoran tras unas dos semanas desde su aparición, es más que recomendable consultar con nuestro odontólogo de referencia para que pueda valorar la naturaleza de la lesión y ayudarnos a encauzar su adecuado tratamiento.

  • ¿Cómo es la salud oral de las personas mayores en España?

    ¿Cómo es la salud oral de las personas mayores en España?

    Si bé la Word Dental Federation (FDI) reconoce la salud bucodental como parte integral del derecho a la salud, y por tanto en un derecho básico reconocido en la Declaración Universal de los Derechos Humanos de Naciones Unidas, las enfermedades bucodentales siguen siendo un importante reto de salud pública subestimado por la mayoría de países desarrollados, y España no es una excepción.

    Una de la principales radiografías recientes de este panorama es el Atlas de la Salud Bucodental en España 2022: una llamada a la acción, publicado por el Consejo General de Dentistas. Se trata de un extenso trabajo que recopila información sobre diversos aspectos como los datos epidemiológicos, els hábitos de los ciudadanos, els factores de riesgo que pueden afectar a la salud oral, y varias propuestas de mejora del estado general de la salud bucodental de la población española.

    En cuanto a las principales patologías que afectan a la tercera edad, el Atlas de la Salud Bucodental señala que la enfermedad periodontal afecta en torno a un tercio de las personas mayores de entre 65 y 80 años, y que cerca del 12% de los casos se corresponden con la forma severa de periodontitis.

    El edentulismo o pérdida de piezas dentales tiene también una elevada prevalencia en los adultos mayores, con una media de 11 dientes ausentes, y solamente el 45% tiene dentición funcional, con 21 dientes o más funcionales, mientras que un 7,3% son edéntulos totales.

    Si bien cabe señalar la mejora en este aspecto, ya que entre el año 2000 y el 2020 se redujo el número de edéntulos totales del 23,4% hasta la cifra actual, el edentulismo total afecta tres veces más a los adultos mayores de nivel social bajo, por lo que supone un factor de grave desigualdad.

    En cuanto a la prevalencia del càncer oral, que afecta predominantemente a los hombres a partir de los 50 años, el estudio indica que cada año se diagnostican en torno a 8.000 nuevos casos, de los cuales un 75% se detectan de forma tardía. Por este motivo, la prevención en salud bucodental se perfila como un elemento clave para mejorar la atención temprana y con ello las tasas de recuperación de las personas afectadas.

    Como se desprende de este trabajo, la situación de la salud bucodental en España tiene todavía un amplio margen de mejora, y muy especialmente entre los colectivos más vulnerables como el de las personas mayores, en los que estas enfermedades pueden propiciar o agravar otras patologías.

    Las cifras recogidas en el informe establecen que en la Unión Europea el coste de los servicios de atención bucodental asciende a un total de 90.000 millones de euros, solamente superado por el de la atención a las enfermedades cardiovasculares i la diabetis. En España, en el año 2019 el gasto dental por ciudadano fue de 90 euros, de los cuales el 98% corresponde con gasto directo del bolsillo de los pacientes, mientras que esta cifra resultó muy inferior en otros países europeos como Francia (22%) y Alemania (25%).

    A Lura Care defendemos que es necesario impulsar una profunda reforma del sistema de atención en salud bucodental a todos los niveles, que nos permita avanzar para dar respuesta de forma universal a muchas situaciones de necesidad que quedan completamente desatendidas.

    Para ello, resulta fundamental fomentar intensamente las medidas de prevención, como hacemos mediante las revisiones odontológicas gratuitas y sin compromiso que realizamos a todos los residentes de los centros residenciales y centros de día. 

    Y debemos asegurar también una odontología accesible para todas las personas, sea cual sea su condición. Con este fin, en Lura Care ofrecemos servicios de salud bucodental adaptados en los propios centros, rompiendo la barrera de la movilidad, y tratamientos con precios ajustados y opciones de financiación flexible y hasta 5 años, para que ninguna persona se quede sin la atención que precisa por motivos económicos.

    Pero por encima de todo, la mejora de la salud bucodental en España dependerá de una verdadera voluntad de cambio, y de una apuesta decidida a nivel sistémico por la colaboración con el sector privado en la elaboración y ejecución de los planes de atención sanitaria, especialmente en el ámbito de la dependencia, y que nos permitan avanzar para que el derecho universal a una sonrisa sana sea una realidad para todas las personas.